El narcotráfico y las pandillas en Centroamérica

El narcotráfico y las pandillas en Centroamérica

- in Nacionales, Opinión
0

 

Durante los últimos años, Honduras junto con los demás países centroamericanos, ha soportado altos índices delictivos, provocado por bandas de narcotrafciantes y pandillas, generando decenas de muertes cada año, siendo una tarea pendiente de erradicar por parte de los gobiernos locales, ya que el trasiego de la droga hacia EEUU, tiene su principal ruta en Centroamérica.

El gobierno de Estados Unidos a través de si secretario de Estado, Rex Tillerson, anunció el pasado 14 de septiembre que hay  22 países que sirven de plataforma para el tráfico de drogas, apareciendo Honduras dentro de esa lista.

En dicho documento figuran: Costa Rica, El Salvador, Nicaragua, Guatemala y por supuesto Honduras. Otros países fueron mencionados como: República Dominicana, Ecuador, Haiti, Jamaica, México, Panamá.

De acuerdo a un informe de 2016 realizado por las autoridades  antinarcóticos, indicó que por Centroamérica transita alrededor de 1,200 toneladas de cocaína al año, es decir un 90 % de la droga,  cifras que indican que el flagelo del narcotráfico tiene un impacto fuerte en esta región del mundo.

Para la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC, por sus siglas en inglés), los ilícitos han generado hasta US$870,000 millones por año, el equivalente al 1.5% del PIB mundial. Cifra que podría incrementarse cada vez más porque las organizaciones criminales pelean por dominar territorios.

En el caso de Honduras, en los últimos meses, se han hecho detenciones de cabecillas de narcotraficantes. Esto no indica que el problema se acabará, ya que siempre habrá un jefe o líder que reemplazará al que fue apresado, complicando la eliminación de este flagelo.

Por otra parte, sumado al problema del narcotráfico, están las famosas maras o pandillas callejeras, que son potencialmente consumidoras y traficantes de drogas, dando como resultado ganancias para su organización, sirviéndoles para lucrarse y financiar sus arcas, para seguir operando y sobornando a las autoridades.

Se estima que en Centroamérica operan más de 900 maras (pandillas), que tienen hasta 70.000 miembros, provocando que la tasa de homicidios se incrementara para 2015 en 82 muertes por cada 100,000 habitantes en Honduras, 65 en El Salvador y 40 en Guatemala, los tres países denominados del Triangulo Norte.

Los gobiernos de estos países, impulsan programas policiales para salvaguardar la seguridad de sus habitantes. Operativos encargados de atrapar a cuanto criminal se les crucen en camino, llevándolos a las ya sobrepobladas cárceles, las cuales no sirven más que de escuela para delincuentes y para seguir delinquiendo con la protección de policías corruptos.

Si en algo quieren ayudar los gobernantes de estos piases, es creando nuevas generaciones de personas, trabajando más en la educación, generando un clima de progreso para millones de personas pobres que ansían tener una vida mejor. Erradicar este problema no es de la noche a la mañana.

Es necesario acabar con la problemática del narcotráfico y las maras mediante programas que sirvan para crear nuevas generaciones de personas, capaces de tener una mentalidad de prosperidad, y que a la vez, ayuden a ir reduciendo los altos índices de pobreza, evitando que estas personas no piensen en la delincuencia como salida a sus problemas, porque con solo el hecho de atrapar criminales, el problema nunca acabará.

 

You may also like

Cerca de L50 millones se desvían por corrupción en Honduras

El economista del Foro Social de la Deuda