Berlín «lamenta» boicot de las víctimas ante atentado JJOO de 1972 en Múnich

El Gobierno alemán lamentó hoy el boicot anunciado por los familiares de las víctimas del atentado contra la delegación de Israel de los Juegos Olímpicos de 1972 de Múnich, ante el 50 aniversario de la matanza y expresó su confianza en que se puedan dirimir las diferencias con ese colectivo.

«Estamos dispuestos a seguir negociando», afirmó el portavoz, Steffen Hebestreit, después de que varios medios informaran del descontento de los familiares con las indemnizaciones prometidas y de su decisión de no acudir a Alemania para los actos de ese aniversario.

El popular diario «Bild» publicó al respecto la carta de dos representantes de los familiares al primer ministro de Baviera, Markus Söder, criticando lo que calificaron de «50 años de mentiras y encubrimientos» por parte tanto de los sucesivos gobiernos federales como de las autoridades bávaras.

El descontento se deriva tanto de las investigaciones de lo ocurrido el 5 de septiembre de 1975, cuando el comando palestino irrumpió en la villa olímpica y secuestró a once miembros de la delegación israelí, como de las indemnizaciones ofrecidas por Alemania a los afectados.

Según el diario «Süddeutsche Zeitung», entre el gobierno federal, el de Baviera y la ciudad de Múnich se acordó un monto de 4,5 millones, que se suman a los 4,6 millones que se pagaron ya en los años posteriores al atentado en concepto de ayuda humanitaria.

Los familiares de las víctimas califican esta oferta de «insultante» y argumentan que está muy por debajo de los estándares internacionales para estas situaciones traumáticas, especialmente tras un atentado terrorista.

El anuncio de boicot se produce mientras en Alemania se ultiman los preparativos para el 50 aniversario del atentado del llamado «Septiembre Negro, cuando el comando terrorista palestino irrumpió en la villa olímpica y secuestró a once miembros de la delegación israelí.

El comando palestino exigía la liberación de 234 presos palestinos en Israel.

En el operativo que puso fin al asalto murieron nueve miembros de la delegación israelí y un policía alemán, además de cinco de los ocho miembros del comando terrorista.

Según «Süddeutsche Zeitung», el colectivo de familiares de las víctimas israelíes pidieron al presidente del país, Isaac Herzog, no acudir a las conmemoraciones.

Desde finales de julio se ha estado tratando de negociar con estos colectivos, según informaciones coincidentes de diversos medios.

Además de considerar insultantes las indemnizaciones ofrecidas, los allegados de las víctimas exigen el esclarecimiento del operativo policial que pretendía liberar a los rehenes, pero finalmente derivó en baño de sangre. 

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