García Luna, trabajador a sueldo de los narcos o enemigo de las drogas
La Fiscalía estadounidense concluye la próxima semana su acusación al exsecretario de Seguridad Pública mexicano, Genaro García Luna, al que durante tres semanas ha dibujado, con la ayuda de una veintena de testigos, como un agente a sueldo de los narcos, que ayudaba y protegía al cártel de Sinaloa.
Como contrapunto, la defensa del ex político mexicano ha insistido en la integridad de su cliente y ha recordado la guerra que lanzó contra el negocio de la droga entre 2001 y 2012 cuando ocupó los cargos de director de la Agencia Federal de Investigación de México, primero, y de secretario de Seguridad Pública después.
Sus abogados también han insistido en la ausencia de pruebas físicas, como grabaciones o fotografías, y han intentado desacreditar los testimonios, tanto de sicarios y narcotraficantes, como de exfuncionarios corruptos o a antiguos policías; a todos ellos les acusó de actuar para conseguir reducciones de condenas o por rencor hacia su cliente.

